Una mirada a la actualidad de las migraciones y los extranjeros

“Redadas”, “repatriaciones”,  “peligrosos delincuentes”,  “expulsiones”, son algunas de las ideas que aparecen en muchas ocasiones, ligadas a los extranjeros y su realidad… y en recientes noticias se podía leer en un conocido portal de información, periodismohumano, acerca de los controles de identificación a extranjeros realizados por la Policía en las calles de nuestras ciudades, y a la detención de periodistas por querer documentar estos hechos.

Parece obvio que esta labor de prevención y seguridad sólo tiene como destinatarios a aquellas personas que tiene unos rasgos que delatan su origen extranjero: los controles de documentación se apostan en las esquinas o en las salidas de metro de barrios con mayor presencia inmigrante y acarrean una orden de expulsión que condena al internamiento y la deportación o, de no producirse ésta, a la clandestinidad.

Recordemos que la Declaración Universal de Derechos Humanos, recoge el derecho a circular libremente y elegir dónde establecerse.

En esta línea, resuena el debate sobre los CIE, Centros de Internamiento de Extranjeros: espacios no penitenciarios cuya función es la de facilitar la expulsión de las personas extranjeras en situación irregular, privándolas de libertad durante un periodo máximo de 40 días.

Varias organizaciones especializas: SOS Racismo, Ferrocarril Clandestino y Médicos del Mundo Madrid, han denunciado en un Informe: Voces desde y contra los CIEs la situación de violación de derechos de las personas internas en los CIE, en especial por el uso indebido de la fuerza y abuso de la autoridad, violencia física y psicológica, con el componente del racismo y la discriminación.

Estos Centros se conforman como un dispositivo represivo. En principio se les ha dotado de una función que consiste en facilitar las expulsiones; sin embargo, no deja de cuestionarse su legitimidad y efectividad, entendiendo que se priva del derecho a la libertad a personas por no tener regularizada una situación administrativa. Al establecer medidas penales para una falta administrativa, se produce un tratamiento diferencial de la población en función de la categoría ciudadana a la que se pertenezca. Este hecho es contrario al principio de igualdad para todas las personas.

Como organización que protege los derechos de los refugiados y solicitantes de asilo, reflexionamos sobre si los CIEs son centros capacitados, desde el punto de vista de los recursos materiales y humanos, para garantizar el derecho a la protección internacional de las personas que puedan estar internadas.

¿estos centros permiten el acceso a toda la información necesaria para incoar un procedimiento de protección internacional? ¿la falta de transparencia sobre estos centros y sobre las actuaciones de control de identificación, desvirtúan su finalidad?

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